jueves, 23 de febrero de 2017

Mi pu** charco - Reeditado.

Seguramente existirán muchos lugares en el mundo donde pueda evadirme y olvidarme de todo, también creo que habrá más de uno que esté a mi alcance en estos momentos que vivimos hoy en día, pero el mío hace mucho tiempo que lo he elegido y como buen carpista que me considero, está a pie de agua.

Es un lugar mágico para la práctica del carpfishing, ese sitio que te hace mantener conversaciones con los compañeros mientras preguntamos cosas como… ¿Te imaginas que pudiéramos ver a través del agua?, o… ¿Puedes hacerte a la idea de cuál será la mayor carpa que nade en este embalse?, incluso a veces revelamos pensamientos internos… Sueño con hacer una jornada con un doblete colosal, sí… Pues yo sueño con una común de escamas negras que supere los 30 kilos. Así es amigos, así es mi sitio, ese que en primavera tiene un intenso olor a jara, en el que los amaneceres de verano te deleita con esos jóvenes jabatos bebiendo en las orillas, con esos otoños de berrea que rompen el silencio de la noche y como no, ese frío invierno donde los días sin aire cualquier rayo de sol te hace sentir semejante parecido con las pequeñas lagartijas que intentan coger temperatura encima de una roca.


Llevo mucho tiempo pescando estos lares, la verdad es que he visto su evolución a lo largo de los años, he practicado en él la pesca de la carpa cuando apenas lo hacía nadie, tanto con equipos rudimentarios como con toda la tecnología de la que disponemos hoy en el carpfishing, he visto sus orillas prácticamente impenetrables y como con la afluencia de pescadores se han ido despoblando, creando acceso a infinidades de pesquiles con el embalse  al 100% de su capacidad, pero también lo he visto pasar por una fuerte sequía, e incluso una devastadora viremia primaveral, y a pesar de todo, para mí no pierde su encanto. Lo que para otros es el lugar de la desesperación por su dificultad, para mi es un charco de aprendizaje, el que cada día me enseña cosas nuevas, ya que hace sacar lo mejor de mí como carpista y los peores disparates de mi boca en los momentos difíciles, jijiji… pero si algo he aprendido en los años que lo llevo pescando es que un cebo de calidad, siempre marca la diferencia.

sábado, 3 de diciembre de 2016

CC Moore - Calidad a buen precio

Sólo hay que echar un vistazo por las redes sociales para darse cuenta de que son cada vez más y más las marcas de boilies que saturan nuestros mercados, esto sin dudarlo es bueno a la hora de que el público pueda comprar a unos precios competitivos, pero la realidad es que también tiene efectos adversos, pues no todos los cebos están fabricados con ingredientes de la misma categoría aunque se vendan como tal, por lo que realmente no sabemos si el valor que hemos pagado esta justificado con la calidad de los productos.

Cualquier boilie de la marca que sea puede hacer que capturemos el pez de nuestros sueños, de eso no cabe duda, pero no todos pueden hacernos conseguir la pesquería de nuestra vida, que en varias salidas frecuentando un mismo puesto logremos mejorar día a día el tamaño de nuestras capturas, o que sea de una índole capaz de inducir en los peces un poder de atracción que estos solo piensen en encontrarlos. Claro que, todo esto solo es posible cuando la composición de estos cebo se realiza bajo un estudio minucioso y es previamente probado en distintas aguas, países y por diferentes carpistas.


En alguna ocasión cuando he pescado con boilies me he parado a pensar como debería de ser el que yo necesito. Las conclusiones de lo que me gustaría que fuese son que primeramente tendría que dispersarse bien a cualquier temperatura, esto es algo primordial si queremos que ejerza en los peces un gran poder de atracción, que no es otra cosa que cuando un pez lo percibe solo piense en localizarlo, pero lo más importante de todo es la aceptación, que cuando lo tome no pueda parar de comerlos porque le beneficia, que el animal note que es bueno para su organismo y le siente bien, de lo contrario, no seguirá comiendo más nunca volverá a aceptarlo como alimento. Por lo tanto, si tenemos en cuenta todos estos datos no quedan muchas marcas que nos puedan ofrecer todas estas ventajas, siendo aquí donde entra en juego CC Moore, unos cebos que marcan la diferencia.